Lo que se lleva la plataforma cada vez que alguien pide en tu restaurante
Un pedido de 25 € que entra por una plataforma de reparto te deja bastante menos de lo que parece. La comisión estimada suele moverse entre el 15% y el 30% del total, según el tipo de acuerdo, el volumen y si el reparto lo pone la plataforma o lo pones tú. Hablamos de entre 3,75 € y 7,50 € que no llegan a tu caja.
A eso hay que sumar la comisión del cobro con tarjeta (en torno al 1%–2% si lo gestiona la plataforma), los descuentos promocionales que muchas veces asumes tú para aparecer arriba en la lista, y el tiempo de gestión: imprimir el ticket, meterlo en el TPV, cuadrar el cierre. En una cena movida, esos minutos también cuestan dinero.
No es un drama si la plataforma te trae clientes nuevos. El problema aparece cuando ya son clientes tuyos, que te conocen, que piden siempre lo mismo, y que siguen pasando por la app porque es lo que tienen a mano. Ahí estás pagando comisión por un pedido que habrías tenido igual.
Cuánto te cuesta de verdad un pedido de plataforma: haz el cálculo
Antes de montar nada, siéntate diez minutos y calcula lo que pierdes al mes. No hace falta un Excel complicado.
- Saca los pedidos de plataforma del último mes. Del TPV o del panel de la plataforma. Número total y ticket medio.
- Calcula la comisión media. Suma lo que te han descontado y divídelo entre los pedidos. Te dará un porcentaje real, no el que crees.
- Estima qué parte son clientes recurrentes. Los que ya han pedido tres veces o más en los últimos dos meses. En muchos locales de barrio es entre el 20% y el 40% del total.
- Multiplica. Pedidos recurrentes × ticket medio × comisión media. Eso es lo que se va cada mes en pedidos que podrías haber atendido directo.
Ejemplo estimado: 300 pedidos al mes, ticket medio de 22 €, comisión media del 22%. Son 1.452 € en comisiones. Si el 30% son clientes recurrentes, estás pagando unos 435 € al mes por pedidos que podrían haber entrado por tu propio canal. Al año, más de 5.000 €. Cifra orientativa, cada local es distinto.
Qué necesita un cliente para pedirte directo (y por qué hoy no lo hace)
El cliente no pide directo porque no puede, no porque no quiera. Si para pedirte tiene que llamar por teléfono, esperar a que alguien descolgué entre el ruido de la barra y dictar el pedido, no lo va a hacer. Y si le mandas un PDF por WhatsApp, tampoco.
Lo que funciona es una carta para pedir con el móvil: el cliente escanea un QR, ve la carta actualizada, marca lo que quiere, elige recogida y paga o confirma. Tres toques. Sin app que descargar, sin registro obligatorio, sin llamada.
Requisitos mínimos para que esto funcione:
- Carta clara y con fotos. No hace falta foto de todo, pero sí de los platos que más vendes.
- Precios actualizados. Si el cliente ve un precio en la web y otro al recoger, pierdes la confianza.
- Horario de recogida visible. "Listo en 15–20 minutos" o franjas horarias concretas. El cliente quiere saber cuándo ir.
- Pago sencillo. Tarjeta, Bizum o pago al recoger. Cuantas menos fricciones, mejor.
- Confirmación inmediata. Un mensaje o un email que diga "pedido recibido, recoges a las 21:15". Sin eso, el cliente llama para asegurarse.
Cómo montar el pedido para recoger propio paso a paso
No hace falta un proyecto de tres meses. Se puede montar en una tarde si tienes las herramientas adecuadas.
1. Elige dónde va a vivir tu carta de pedidos
Tienes tres opciones realistas:
- En tu propia web, con una página de pedidos. Es lo más limpio: el cliente te encuentra, pide y paga sin salir de tu dominio.
- En un enlace propio que puedas meter en Instagram, Google Business y el QR de las mesas. Útil si no tienes web.
- Dentro de tu TPV, si el software ya trae módulo de pedidos online. Es lo más cómodo porque el pedido entra directo a cocina, sin reescribirlo.
Si ya tienes un TPV, comandas y pantalla de cocina funcionando, esta última opción te ahorra duplicar trabajo. El pedido de recogida entra como una comanda más y se imprime en cocina igual que las de sala.
2. Define el flujo del pedido
Escribe en un papel qué pasa desde que el cliente confirma hasta que se va con la bolsa. Algo así:
- El cliente pide y paga (o elige pagar al recoger).
- El pedido entra al TPV y a la pantalla de cocina.
- Cocina lo marca como listo.
- Alguien de sala lo empaqueta y lo deja en la zona de recogida.
- El cliente llega, dice su nombre o muestra el código, y se lo lleva.
Parece obvio, pero si no lo defines, el primer viernes de prueba se lía. Sobre todo si coincide con el servicio de sala.
3. Decide qué haces con las plataformas
No se trata de darse de baja. Las plataformas siguen siendo útiles para captar clientes que no te conocen. Lo que cambia es la estrategia:
| Canal | Para qué sirve | Coste estimado |
|---|---|---|
| Plataforma de reparto | Captar clientes nuevos, reparto a domicilio | 15%–30% por pedido |
| Tu web o TPV | Clientes recurrentes, recogida en local | 0% de comisión por pedido |
La jugada es sencilla: usa la plataforma para que te descubran y ofrece tu canal directo para que repitan. Dentro de cada bolsa de reparto, una tarjeta con un QR que lleve a tu carta de pedidos. En el ticket, lo mismo. En la respuesta al cliente que te escribe por Instagram, un enlace directo.
4. Prueba un servicio real antes de anunciarlo
Antes de poner el QR en todas las mesas, haz una prueba un martes tranquilo. Pide a dos o tres clientes habituales que hagan un pedido de recogida desde el móvil. Mira dónde se atascan, si el mensaje de confirmación llega, si cocina lo ve a tiempo. Ajusta y luego lo lanzas.
Errores que se cometen al montar pedidos para recoger
- Poner la carta entera sin orden. Si el cliente tiene que hacer scroll durante dos minutos, se va. Destaca los platos que mejor funcionan para llevar y deja el resto accesible pero no en primer plano.
- No avisar de los tiempos. Si dices "20 minutos" y tardas 40, el cliente no vuelve. Mejor prometer un poco más y cumplir.
- Cobrar al recoger sin verificar. Si el cliente no aparece, has cocinado para nadie. El pago previo elimina este problema, pero si prefieres pago al recoger, pide confirmación por mensaje.
- Mezclar pedidos de recogida con sala sin separación. Si el mismo camarero atiende mesas y empaqueta pedidos, algo se cae. Asigna a alguien o define un momento concreto para preparar los pedidos.
- No medir. Si no sabes cuántos pedidos directos entran al mes, no sabes si funciona. Anótalo.
Qué mirar en un software para pedidos online sin comisiones
No todos los sistemas valen. Estos son los puntos que de verdad importan cuando tienes el local lleno y no puedes estar peleándote con la herramienta:
- Que el pedido entre directo a cocina. Sin reescribir. Si tienes que copiar el pedido de la web al TPV, pierdes tiempo y metes errores.
- Que funcione sin internet. Si se cae la conexión, el pedido de recogida no puede pararse. Un sistema con nodo local sigue funcionando.
- Que la carta se actualice fácil. Cambiar un precio o marcar un plato como agotado tiene que ser cuestión de segundos, no de llamar al informático.
- Que no cobre comisión por pedido. Pago mensual fijo, sí. Comisión por venta, no.
- Que cumpla con lo que viene. El módulo VeriFactu está en adaptación y estará listo antes de 2027, incluido sin coste extra en los planes de pago. Las fechas que valen hoy son 1 de enero de 2027 para sociedades y 1 de julio de 2027 para autónomos, según el Real Decreto-ley 15/2025. Conviene confirmarlo con tu asesor.
Puedes ver cómo encaja un TPV para restaurantes con módulo de pedidos online en la página de producto, y si te interesa el coste, tienes el detalle en precios y plan gratis.
Empieza por calcular, no por contratar
Antes de cambiar nada, haz el cálculo del primer apartado. Saca lo que pagas en comisiones por clientes que ya son tuyos. Ese número es tu presupuesto y tu motivación.
Después, monta el canal propio con lo que ya tengas: un enlace, un QR y una carta clara. No hace falta más para empezar. Prueba un servicio, ajusta y ve metiendo el QR en las bolsas de las plataformas y en los tickets.
Las plataformas siguen ahí para captar. Tu canal directo está para que los que ya te conocen no te cuesten un 22% cada vez que piden. Si quieres ver cómo se monta esto en la práctica, puedes empezar en tres pasos con el plan gratis y probarlo un servicio real.